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*Alimentación

Así preparo mi operación bikini #llénatedesabor

Pongámonos en situación. Estamos en pleno mes de marzo, la primavera asoma y el buen tiempo llama a la puerta, lo cual significa que el temido destape está muy cerca. Nosotros, en Semana Santa, siempre aprovechamos para hacer nuestra primera escapada a la playa y dado que en Alicante tenemos la suerte de gozar de un microclima estupendo durante casi todo el año, este es el momento perfecto para comenzar a visitarla, para empezar a guardar abrigos, para enseñar algo más de cuerpo y para tomar, siempre con cabeza, los primeros rayos de sol… En resumen, a donde quiero llegar es a que estoy en plena operación bikini.

Dicen que enero y septiembre son los meses en los que todos intentamos incorporar hábitos saludables a nuestra rutina, así como nuevos proyectos y otras metas motivadoras. Hacer deporte a diario, dejar de fumar, llevar una dieta equilibrada…son con total seguridad los propósitos que más se repiten en todas nuestras listas y yo digo sí, en las mías también, pero añado: ¿y en marzo qué? Después de pasar un largo invierno (está bien, este año ha sido mas bien un no-invierno, pero me sirve igual para la explicación) en este mes llega el momento de empezar a ponernos a punto para el verano y esto incluye cuidarnos tanto por dentro como por fuera para lucir una piel firme y un aspecto saludable, en definitiva, para vernos bien, hasta con menos ropa 😉 Así que en esas me encuentro.

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La playa en marzo <3

Desde principios de este mes, me he elaborado una rutina de hábitos saludables para llegar al verano con mi mejor cara (literal y figuradamente) y tengo la ilusión no solo de cumplirla a rajatabla sino también de llegar a incorporarla de manera indefinida en mi vida. No debería ser difícil porque mis propósitos son de lo más realistas, ¿no? Juzgad vosotros mismos, esto es lo que estoy haciendo:

  1. Deporte. Es mi asignatura pendiente de siempre. Lo reconozco. Ya he comentado muchas veces que mi excusa favorita del mundo es decir  que “no tengo tiempo para ir al gimnasio”. Y como quiero seguir usándola 😉 he buscado alternativas y estoy haciendo 20 minutos de bicicleta estática recién levantada (más cómodo imposible porque además tengo la bici en mi habitación). Vamos, que voy casi de la cama a la bici. Pero ahí no queda la cosa. Por la tarde-noche, salimos a caminar durante una hora con los carritos (de nuestros hijos) y matamos dos pájaros de un tiro: a ellos los dormimos y nosotros nos movemos. Jugada redonda.
Intención no me falta (ni zapatillas perfectas)

Intención no me falta (ni zapatillas perfectas)

  1. Dieta equilibrada. Suena a tópico pero lo tengo totalmente comprobado. Lo mejor para mantener una dieta equilibrada y no caer en las garras del picoteo calórico es respetar la regla de las cinco comidas al día. Aunque lo cierto es que, en mi caso, es insuficiente porque entre la alergia (que se quiere apoderar de mí), cuidar de dos niños pequeños y mi trabajo de autónoma (y sus correspondientes horarios locos) a penas tengo la energía suficiente. Pero tengo un truco para solucionarlo: las barritas de proteína de Bicentury.

Las descubrí en la sección de dietética del super y les quise dar una oportunidad. Soy fan de la marca de toda la vida porque tienen una gama de productos únicos de lo más sabrosos y me permiten disfrutar de uno de mis mayores placeres: el chocolate en estado puro, al mismo tiempo que me cuido. Son la opción perfecta para tomar a media mañana (o a media tarde) porque tienen una combinación de varias proteinas con distintas velocidades de digestión que se absorben progresivamente, y la exquisita mezcla entre los cereales y el chocolate te llenan de sabor hasta la próxima comida (si sois más de galletas que de barrita de cereales, esta línea tiene unas con chocolate y otras con piña. Suena tentador, ¿verdad?).

  1. Dos litros de agua al día. Poco más que añadir, ¿verdad? Bueno sí, no os voy a engañar: si la ocasión lo requiere cambio agua por cerveza sin que además es diurética… ok, y si tengo invitados en casa tampoco nos privamos de probar algún cóctel combinado.
  1. Dormir ocho horas por la noche. Este es uno de los propósitos que más me está costando cumplir. Al ser autónoma y tener mi propio negocio, me faltan horas para poder cumplir los objetivos marcados del día. Antes me armaba de valor y le restaba horas de sueño a la noche en pro de más horas laborales, pero ya he comprobado que a la larga rindo menos. Así que las últimas horas del día las dedico a ver la televisión, leer algún libro, preparar ropas, mochilas y comidas del día siguiente y poco más.

Cuando llegue el verano es contaré si he cumplido con mi plan y si ha funcionado pero apuesto a que sí. ¿Sí?

Este artículo tiene 1 comentario

  1. Una hora más en Canarias

    Gracias por el post, creo que ya voy un poco tarde. Intentaré seguir tus pasos para una mini operación bikini.

    Gracias 🙂

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