Burberry Prorsum y el resto en la London Fashion Week

La cosa es así, London es Burberry Prorsum. La sola presencia de la marca cuyo director creativo es Christopher Bailey es capaz de movilizar a las mejores celebrities inglesas, a alguna que otra americana estilosa, incluso a alguna francesita, por no hablar de la mismísima Anna Wintour. Y es que, no me extraña, yo también querría haber formado parte de esos 1500 invitados que Burberry reunió en un invernadero de los jardines de Hyde Park para ver las nuevas propuestas de la marca inglesa por excelencia.

En Burberry Prorsum puedes econtrar todas las tendencias del mundo: desde sus famosas gabardinas, parkas, chaquetas y cazadoras de aviador reinventadas a las mil maravillas una y otra vez, pasando por un sinfín de maravillosas faldas rayadas, de tubo con volantes, de terciopelo; sin olvidar su apuesta por los volúmenes a la cadera y su ya más que famosa selección de divinos cinturones por encima de la ropa añadiendo femenidad y color a una colección con predominio del gris. Mención aparte merecen los detalles, siempre ricos en Burberry Prorsum. Esta vez el protagonismo se lo llevaron los animales pintados a mano en camisetas o adornando las terminaciones de los paraguas, bolsos o incluso cinturones. El terciopelo tuvo mucho que decir en este desfile y las gorras a lo Oscar Wilde también, aunque las tachuelas también tuvieron su momento sobretodo en algunos guantes, bolsos o incluso en algún paraguas.. ¿se deja alguna tendencia en el tintero Bailey? no, porque la militar también hace acto de presencia. Para rematar un desfile de 10, Bailey no presenta trajes de noche, presenta EL ABRIGO. Y por si no tuviésemos poco, el carrusel final se desarrolla bajo una música de rayos y tormentas, una falsa lluvia en el exterior del edificio y una nevada de confeti que los modelos salvan con el mayor repertorio de paraguas nunca visto. ¿qué? ¿lo quieres todo? ¡¡pues yo también!!

¿qué se puede decir después de ver un desfile que lo tiene todo: espectáculo, ropa bonita, celebrities estilosas, un mimo sin precedentes a la tecnología? pues algo más habrá qué decir…

Las flores de Erdem se vuelven más avant-garde para este invierno, al combinarlas con pailettes o encajes, pero aun así me sigue gustando, me sigue pareciendo muy femenina:

Y mientras en Burberry Prorsum es invierno, en McQ, la hermana pequeña de Alexander McQueen, es otoño, así lo demuestran las hojas caidas que decoran el escenario y los prints de algunos de los diseños mostrados que, en su mayoría, siguen la línea de Alexander McQueen pero en su versión moderada, vamos, la que se puede comprar por precio y ponibilidad. Los vestidos finales con tul y, sobretodo, los que llevaban flores pegadas, son maravillosos:

Mi gran decepción de la London Fashion Week fue Christopher Kane, diseñador al que admiro mucho y siempre veo con buenos ojos, pero su apuesta por el negro y morado, o sus estampados de betas azul tinta y leopardo, no me convencieron en esta ocasión. Vamos, que miraría raro a alguien que se me cruzara así por la calle.

Y para terminar, ¿por qué no seremos un poquito como los ingleses en estos casos? quiero decir, ellos han decidido que Mary Katrantzou es lo más cool que puedes llevar actualmente, hasta Topshop está de acuerdo y ha lanzado una colección cápsula que se ha vendido como si fuera regalada, pero yo por más que lo miro solo veo diseños imposibles con formas complicadas y estampados, eso sí, originales.

Visto lo visto, ¿London (os) calling?

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