Cinco cosas de casa que puedes hacer en septiembre

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¡Bienvenido septiembre! Un año más llega el mes de la reválida, el que te da una segunda oportunidad para cumplir con los propósitos nuevos y pendientes. ¿Será esta vez la vencida?

Proyectos propios pendientes, oportunidades laborales, propósitos relacionados con el deporte y cuidarse más, temas relacionados con la organización (en todos los sentidos) … Septiembre te deja que pienses en todo esto y mucho más, y además con una temperatura más agradable. ¿Se nota que es uno de mis meses favoritos?

En mi caso, hasta que los niños no empiezan el cole no puedo dar por empezada la «nueva temporada», y eso será el próximo día 9. Por eso todavía considero que estoy en preliminares y agradezco esos «días libres» para tener tiempo de preparar todo antes de que la rutina se establezca en nuestro día a día.

En anteriores artículos os he comentado que me estoy poniendo al día con las rutinas de belleza. Cuidarme más es uno de mis propósitos del nuevo curso. Pero no es el único. Tener tengo muchos, la verdad, así que con cumplir dos me voy a dar por satisfecha. No quiero acapararlo todo que me conozco.

En mi orden de prioridades, por tanto, se encuentra mejorar el cuidado personal en primer lugar pero también avanzar con otros temas relacionados con la organización y la casa.

Creo que también lo he comentado por aquí en más de una ocasión, organizarme bien, en todos los sentidos, es mi tarea pendiente y aunque cada año (creo que) lo mejoro un poquito, en temas relacionados con la casa me da la impresión de que nunca es suficiente. ¿Os pasa también?

Pues por falta de hacer listas no será, ¿eh? Y para prueba fehaciente de que al menos lo intento ahí va mi LISTA de cosas que quiero hacer en septiembre.

Cosas de casa que podemos hacer en septiembre

1.- Hacer un Marie Kondo en toda regla. O lo que viene a ser hacer una limpieza a fondo en casa. Vaciar cajones, tirar y no mirar atrás. Ellos lo llaman Oosouji, yo lo llamo «regenerarse o morir». Empiezo fuerte, lo sé, pero if not now, then when?

2.- Hacer el cambio de armario. Bueno, si hacemos caso del termómetro, en realidad en Alicante aun nos queda verano por delante, pero hay ciertas cosas que ya no vamos a usar (bañadores, toallas de playa, ropa de baño, chanclas…) así que lo que hacemos es hacer un cambio de armario progresivo y adelantarnos a la situación porque luego viene el frío de repente, de un día para otro (¿entretiempo? ¿eso qué es?), y no nos puede pillar desprevenidos.

Por cierto, ¿sabéis cómo podéis aprovechar al máximo las posibilidades de vuestro armario? Alabada seas, Marie Kondo. Os dejo este enlace con el método para guardar la ropa que la ha hecho famosa y que a mí me funciona muy bien.

3.- Preparar la vuelta al cole. Siguiendo con la idea de la ropa del cambio de temporada y con el principio de las clases al acecho, lo suyo es revisar con tiempo los uniformes y zapatos del curso pasado de tus hijos por si fuera necesario reponerlos. Y si no es necesario, mejor, dinero ahorrado para invertir en otras cosas.

También es conveniente revisar con tiempo todo lo relacionado con mochilas, complementos reutilizables para el almuerzo y cualquier material de papelería, como bolis, lápices, borradores, pinturas, pegamentos, tijeras… Yo lo tengo guardado todo en el canapé abatible, como los que hay en Menamobel, de la habitación de mis hijos, junto con abrigos, babis y algunas mantas para cuando llegue el frío, y lo recomiendo mucho. Si un mueble es multifuncional, y más si ese uso secundario es de almacenaje, no puedo hacer otra cosa más que recomendarlo y más teniendo en cuenta que, supongo, la mayoría vivimos en casas donde siempre falta espacio.

4.- Tener a mano la ropa de cama de otoño. Sí, dejémoslo en otoño. Aunque como he dicho antes, aquí pasamos de dormir con una sábana a ponernos el edredón nórdico. Pero en mi caso, esta parte la tengo más fácil ya que lo guardo todo, como en el caso de los niños, dentro de mi cama matrimonial.

5.- Cambiar la decoración de casa. Este paso quizás no es indispensable para una operación vuelta al cole exitosa pero os aseguro que ayuda. Si nos metemos de pleno en la rutina de la nueva temporada, me apetece pensar en otoño, en colores ocres y naranjas, en calabazas, en piñas secas, en mantas escocesas en sofás y en chimeneas encendidas.

De acuerdo, chimenea no tengo, pero engaño a mi subconsciente con la del fondo de pantalla de Netflix.

Pero en cuestión de decoración, lo tengo hablado con los niños y no me parece descabellado. Si cambiamos colores y tejidos de la ropa que nos ponemos a diario, ¿por qué no hacer lo mismo con los textiles de la casa? A mí, personalmente, me ayuda a cambiar el chip.

¿Y a vosotros qué cosas de casa hacéis de cara a la nueva temporada?

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