Medias de rejilla vs medias fantasía en el street style del Fashion Month

Tengo que reconocer que el fashion month es mi mes preferido del año, en cuanto a moda se refiere. O mejor dicho, del semestre porque, por suerte, se repite una vez cada 6 meses. Y desde hace un par de años me lo paso mejor analizando la pasarela de asfalto que la oficial. Quizás porque ellas, las fashion influencers, son las verdaderas prescriptoras de la moda. Tienen acceso a todos los showrooms y la posibilidad de divertirse con la moda. Ellas, además, sirven de puente entre la propuesta de una tendencia por parte de un diseñador hasta el éxito absoluto de la misma en el mass market. Así que es en ellas en quien debemos fijarnos en, por ejemplo, cómo llevar con estilo unas medias de rejilla.

Medias de rejilla

Kristina Bazan dejó entrever el talle de sus medias en el desfile de Alta Costura de Dior en París y aunque aplaudo su riesgo, la jugada no le salió bien (¿o soy la única que la ve con 10 kilos más de los que en realidad tiene?). Pero la tendencia ha calado fuerte porque ha encontrado un look perfecto para lucirse, es decir, entre las zonas que los vaqueros rasgados, deshilachados y tobilleros dejan al descubierto. Aunque su forma más natural sea la de rematar los estilismos con vestidos o faldas.

 

  Calcetines de rejilla

Es cierto que las medias de rejilla vienen y van. Tienen sus momentos álgidos, aquellos que sirven para dotar de sensualidad un look, pero hay que llevar cuidado con ellas pues pueden hacernos caer en el más absoluto chavacanismo. Sin embargo, hay un sucedáneo que adopta el status de «más moderno todavía» que está triunfando mucho, sobre todo ahora que encima tenemos la excusa de la llegada del buen tiempo. Se trata de los calcetines de rejilla. Ya lo sabíais, ¿verdad? Ya tenéis los vuestros, ¿cierto? ¿Qué no? Pues no respiréis hasta que clickeis aquí.

Y combinados con los zapatos del momento, los J´Adior de Dior, no pueden molar más.

Alternativas a la rejilla

Hasta aquí todo muy bonito y muy clarito. Sí. Las medias o los calcetines de rejilla son tendencia y ya tenemos más de un ejemplo para inspirarnos en nuestros looks. Pero entonces llegan las que de verdad parten la pana en el street style de las semanas de la moda y resulta que optan por medias de fantasía y hasta por unos clásicos calcetines. Si Leandra Medine, Christine Centenera o Giovanna Battaglia no llevan medias de rejilla, ¿significa que es una tendencia que ya va en bajada picada o es que son tan listas que han querido diferenciarse del resto del star system para asegurarse la foto?

Conclusión: Hagas lo que hagas, ponte calcetines (o medias).

Fotos vía Vogue

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Colecciones que me gustan: Alvarno #MBFWM

Estámpame un Darth Vader y tendrás mi amor eterno. Partiendo de que soy la friki más friki de Star Wars que conozco (bueno, mi hermana y mi hijo se me quedan cerquita) no es de extrañar que la de Alvarno haya sido una de mis colecciones favoritas de toda la #MBFWM (y teniendo en cuenta que le han dado el premio L´Oreal a la mejor colección no voy mal encaminada) y eso que la inspiración literal ha sido mas bien escasa y que han preferido escoger detalles sueltos como el uso del dorado o los brillos para el resto de la colección que, sin embargo, destaca por tener una parte «buena» plagada de flores y un «lado oscuro» compuesto de diseños con un patronaje más arquitectónico y galáctico.

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Colecciones que me gustan: Juan Vidal Primavera/Verano 2016

Reconozco que tengo debilidad por Juan Vidal y es posible que ese fanatismo me obligue a no ser objetiva a la hora de analizar sus colecciones pero tengo que escribir tal y como lo siento y lo que veo es otra colección de 10 donde el buen gusto y el trabajo bien hecho destacan por encima de cualquier tendencia. Sin ser yo muy amante de lo oriental, Juan me ha creado una necesidad: necesito vestir con esos estampados florales nipones al menos una vez por semana durante la primavera que viene (que venga ya!) y pisar la playa día sí y día también con esa colección de bañadores retro que ha ideado para PALE (verano, no tardes en volver).

Imagen portada Víctor Puig para Fashionisima.

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Colecciones que me gustan: Teresa Helbig Primavera/Verano 2016 #MBFWM

Otra que no defrauda nunca: Teresa Helbig y su maravilloso estilo chic parisienne que en esta ocasión viene aderezado con bordados en pedrería y delicados dibujos de origen asiático. Teresa diseña bonito, lástima que sus precios sean desorbitados (al menos para mi bolsillo) pero la suya es una ocasión que merece ser vista al detalle y en modo bucle.

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Colecciones que me gustan: Ana Locking Primavera/Verano 2016 #MBFWM

Es curioso como puede llegar a influenciarte la afinidad que puedas tener con un diseñador. Ana Locking fue una de las primeras diseñadoras que tuve el placer de conocer (en vivo y en directo) hace ya muuuuchos años. Un par de años después, me recibió en su luminoso estudio y pude hacerle esta entrevista de la que me siento muy orgullosa. También recurrí a ella, hace unos cuatro años para que participara desinteresadamente prestando su imagen en una campaña de zapatos de una firma para la que trabajaba (y aceptó sin pensárselo dos veces). Y es una de las pocas diseñadoras que siempre cuenta con los bloggers (acreditados) de la #MBFWM y se molesta en presentarnos, antes del desfile, en su fitting room, la colección al detalle. En resumen, Ana es encantadora, atenta y sobre todo, muy profesional. También es muy creativa y adora las colecciones ricas en detalles y con coherencia desde principio a fin. Por eso, en esta ocasión, que ha dado un giro a su estilo presentando modelos y colores más románticos, favorecedores y, por tanto, comerciales, me declaro más que nunca fan suya y de paso me pido todas y cada una de sus propuestas femeninas.

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Colecciones que me gustan: Moisés Nieto Primavera/Verano 2016 #MBFWM

Otra colección más que me llevaría entera a mi armario es la que acaba de presentar Moisés Nieto en la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid. La paleta de colores, los vestidos por encima de camisas, los crop tops por encima de los vestidos, esos agujeros circulares tan Céline, las «corbatas», los looks matchy-matchy, los bolsos de Tita Madrid y las joyas de Comme des Machines forman una colección de 10.

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Mi 59 edición de Mercedes Benz Fashion Week Madrid

Viernes 8.50 de la mañana. Hora punta en Alicante y mi AVE con destino a Madrid sale a las 9 en punto. EN PUNTO. Si hay algo que agradezco del AVE, además de los enchufes en los asientos, es precisamente esa puntualidad estricta inglesa que han tomado por costumbre, aunque a mi, impuntual por naturaleza, me cree más de un microinfarto. El caso es que llego al tren por los pelos y ahí comienza mi aventura cibelina. He perdido la cuenta de los cibeles que llevo a mis espaldas pero recuerdo mi primera vez como si fuera ayer. En esa, mi primera, edición, no estaba acreditada porque no existía la acreditación blogger como tal, pero llevaba unas cuantas invitaciones de los diseñadores y con eso era feliz. El primer desfile de la vida de todos los que vi fue el de Ailanto y mi primera fiesta nocturna la de Ángel Schlesser. Creo que por eso tengo tanto cariño a estos dos (bueno, tres) diseñadores aunque mi presencia en ellos fue más gracias a mi amiga del alma, Mayka Jiménez, que por los propios diseñadores. Así que, a la que debería de tener (y de hecho le tengo) cariño de verdad es a ella.

En esta ocasión, la confirmación de la acreditación vino con 15 días de antelación. Algo que, para los que no vivimos en Madrid, agradecemos pues nos da margen de maniobra para poder reservar con tiempo suficiente alojamiento y medio de transporte, pero no siempre ha sido así. Ha habido ediciones en las que me he arriesgado a asistir  y en la misma ventanilla he tenido que gestionar la ansiada acreditación. Menos mal que hay cosas que cambian a mejor. (Por cierto, muchas gracias Hostal Persal por el alojamiento y el trato recibido, Oh My Cut Peluquería por hacer que mi pelo estuviera perfecto durante todo el fin de semana y Pura Cosmetica por hacerme un esmaltado permanente que a día de hoy todavía parece recién hecho)

A la derecha, con sombrero de Martin Lamothe
A la derecha, con sombrero de Martin Lamothe

¿qué diferencia hay entre estar acreditada y no estarlo? pues una diferencia abismal. Estar acreditada supone acceso a todos los desfiles  y asiento reservado en la grada de prensa (esto en la teoría, en la práctica no siempre ocurre que tengas un sitio asegurado). También se tiene acceso al backstage (algo que yo agradezco muchísimo) y al kissing room (la habitación VIP donde el diseñador brinda con sus invitados y con prensa por el éxito de la recién presentada colección). Con una invitación solo tienes acceso al Cibelespacio (lugar donde todos los patrocinadores montan su stand) y al desfile en concreto de la invitación, que si es la primera vez que asistes te parece maravilloso, pero en tu segunda vez ya te sabe a poco.

Sobrevivir a una fashion week como la de Madrid no es tarea fácil. La moqueta negra que inunda todo el cibelespacio carga tanto las piernas que da igual si llevas tacones de aguja como si llevas sneakers (comprobado), bueno, no es lo mismo, obviamente, pero quiero decir que con zapatillas tampoco nos libramos del sufrimiento. Encontrar comida es misión imposible si no tienes acreditación, porque el bar está en el backstage. Así que, al final, lo único que no falta es bebida (alcohólica). El stand que más cola tiene siempre es el de Solán de Cabras. En Cibeles, pues, siempre adelgazas. Aunque esos kilos se recuperan pronto cuando llegas a casa y te comes toda la nevera. Ansiedad lo llamarán algunos. Y como no tengas el 3G a tope, olvídate de retrasmitir nada en directo. El WIFI de Ifema está, pero como si no estuviera. Incomprensible pero real como la vida misma.

Lo bueno de Cibeles, para mi, es que como y bebo tan mal esos días que cuando vuelvo solo pienso en desintoxicarme y convertirme en la mujer más sana del mundo. También se agradece la desconexión mental de esos días. No hay lugar para crisis, ni hipotecas ni niños en mi mente, esos días solo pienso en mi y hacer eso dos veces al año, no hace daño, al contrario, hace tanto bien que la vuelta es como un 1 de enero para mi, lleno de propósitos, de ideas, de ilusiones renovadas (que luego no cumpliré pero que durante unos días me creo a pies juntillas).

En esta edición, me siento afortunada de haber podido ver en directo y en primera persona los desfiles de Etxeberría, de Martín Lamothe, de Teresa Helbig, de Moisés Nieto y, sobre todo, de Juan Vidal. Además, me he tenido la suerte de haber pasado por los vestuarios de Martin Lamothe y Ana Locking y haber conocido sus propuestas explicadas por las propias diseñadoras. Todo un lujo. Aunque he echado de menos a mi compañera de fatigas Ruth Martin. ¡no faltes más!

Juan Vidal gracias por existir
Juan Vidal gracias por existir

Pero algo hay que hacer con Madrid. Sigue coincidiendo en fecha con Londres y fuera de nuestras fronteras no existimos para la prensa y, me temo, que para los compradores. Cada edición se ve menos gente y cada edición hay menos famosos en los front rows (con la excepción de siempre de Davidelfin). Y lo de los famosos preocupa. ¿por qué? Pues porque no ven que la pasarela madrileña sea un lugar en el que dejarse ver para promocionar su imagen. Algo hay que hacer, cuando los diseñadores no se muestran creativos ante la pasarela. Hace años que dejaron el espectáculo a un lado y aprovecharon la pasarela para presentar colecciones demasiado comerciales. De esas que olvidas a los 5 segundos de haber visto (hablo en general). ¿por qué Chanel te lleva un iceberg a su desfile? pues porque, entre otras cosas, para eso sirve la pasarela, para dar espectáculo, para generar interés, para llamar la atención de la prensa y televisión, para que se hable de la firma en todas las partes del mundo. Aquí nadie es Chanel, está claro, pero dentro de las posibilidades de cada uno, debería aprovecharse. En cuestión de escenografía, Davidelfin puso una escalera metálica por la que aparecían todos los modelos y Andrés Sardá tuvo a Bimba pinchando en directo convirtiendo la pasarela en una sala de fiesta ¿algo más? Ion Fiz sacó a desfilar a un perro y Aristocrazy llenó de neones el escenario que bailaban al son de la música discotequera. No he visto todos los desfiles pero no creo que pasara mucho más.

Ojalá tuviera yo la solución. Soy una defensora a ultranza de la moda made in Spain pero creo que analizar y ver los fallos es el primer paso. Los diseñadores españoles tienen claro que tienen que vender fuera de España pues, por desgracia, en nuestro país no se valora su talento y los que lo valoramos no nos los podemos permitir. Pero vender fuera de España supone tener que invertir dinero en ferias como la de Tranoi en París. Juan Vidal, por ejemplo, ha aprovechado su premio en metálico en Who´s on next de Vogue Spain para poder estar en esa feria presente y de ahí salir al mundo. Madrid está bien porque tiene una infraestructura buena. Dispones de modelos profesionales, de un equipo de estilistas de L´oreal que se encarga de maquillaje y peinados y de los mejores fotógrafos. Te aseguras tener un buen catálogo de fotografías de tu colección que, seguro, te ayudará a vender más. Pero en Nueva York, por ejemplo, los compradores de webs tan prestigiosas como net-a-porter, My-Theresa y Moda Operandi, entre otros, se sientan en el front row de casi todos los desfiles. Por no hablar de los compradores de grandes almacenes como Barneys, Bloomingdale o Macys. Delpozo, por ejemplo, ha llamado  la atención de Moda Operandi y de mujeres influyentes dentro del mundo de la moda  como Miroslava Duma (Buro 24/7) que se pegan por estar en su desfile. Pero esto ha sido posible porque Delpozo ha emigrado a Nueva York. ¿habría pasado lo mismo si Josep Font se hubiese quedado en Madrid? está claro que no. Madrid no vende, aunque talento no le falta.

Se acabó la 59 edición y aunque veremos algunas de las propuestas de estos diseñadores en otros posts más específicos de tendencias, ésta es mi crónica, éste es mi resumen, éstas son mis dudas  y preocupaciones, y aquí lo dejo escrito. Ojalá en la próxima crónica que escriba sobre MBFWM, dentro de 6 meses, haya más respuestas que dudas y más conclusiones positivas. Hasta Septiembre!

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